Lobsang Sengey elegido como sucesor político del Dalai Lama
Lobsang Sangay, de 43 años de edad y docente de la universidad americana de Harvard, ha sido elegido primer ministro de los tibetanos en el exilio, con el 55% de los casi 49.200 votos emitidos (fuera de su país residen actualmente cerca de 140.000 tibetanos). “Es el mejor resultado logrado nunca por un primer ministro”, ha señalado el jefe de la Comisión Electoral, Jampal Chosang.
Thubten Wangchen, director de la Casa del Tíbet de Barcelona, es uno de los dos representantes asignados a Europa.
Sangay asume la difícil tarea de convertirse en el líder político del Tíbet, que durante
décadas ha encarnado el Dalai Lama, para luchar por una mayor autonomía bajo la ocupación china.
El adios del Dalai Lama abrió un proceso electoral, que ha culminado este miércoles, para elegir a su “kalon tripa” o primer ministro, puesto al que optan tres candidatos.
La comunidad de tibetanos en el exilio eligió entre los candidatos Kasur Tashi Wangdi (representante del Dalai Lama en Bruselas), Lobsang Sangay, o Tenzin Tethong . Estos dos últimos profesores universitarios en EEUU.
Tenzing Tethong, ex representante del Dalai Lama en Nueva York y Washington, obtuvo un 37,4% de los votos emitidos, mientras que Tashi Wangdi, que tenía media docena de carteras ministeriales en el gobierno en el exilio en los últimos años ha obtenido sólo el 6,4% de los votos.
Diversos medios indios e internacionales han asegurado que Sangay asumirá al menos parte de las funciones que hasta ahora ha ejercido el Dalai Lama, aunque el proceso está aún pendiente de la decisión del Parlamento y, en su caso, una reforma de su Carta Magna.
El nuevo ‘kalon tripa’, que nunca ha vivido en su tierra, jurará su cargo después del 15 de agosto, una vez finalizado el mandato del actual primer ministro, el profesor Samdhong Rinpoche. Al igual que el Dalai Lama, Sangay no demanda un Tíbet independiente: se conforma con que las autoridades chinas acepten la libertad religiosa y el respeto a los derechos humanos.
En los comicios celebrados el pasado 20 de marzo, los votantes eligieron también a los 43 diputados que formarán el nuevo Parlamento en el exilio. Thubten Wangchen, director de la Casa del Tíbet de Barcelona, es uno de los dos representantes asignados a Europa.
El Dalai Lama, de 75 años, anunció en marzo su intención de abandonar sus funciones políticas, sin abandonar su papel de líder espiritual. El gobierno tibetano en el exilio no está reconocido por ningún país del mundo.
Fuente: Elmundo.es
Lobsang Sengey : El líder tibetano que nunca ha pisado el Tíbet
EL nuevo líder del pueblo tibetano es hijo de un monje budista que vivía en un monasterio cuando los militares chinos irrumpieron en el templo y lo destruyeron.
Tras estos sucesos, el progenitor de Lobsang Sangay se exilió a la localidad india de Lamahatta. Era el año 1959, cinco años después de que China se anexionara el Tíbet y entre el éxodo tibetano, el padre de Lobsang conoció a quien iba a ser su mujer. Una unión de la que nacería Lobsang en 1968.
El joven Sangay aprendió a amar la tierra de sus padres en un internado para tibetanos. Allí los jóvenes estudiantes eran instruidos por sus profesores en el apoyo a los movimientos nacionalistas tibetanos. Los beneficios obtenidos por la familia Sangay en su negocio de venta de vacas fueron destinados a la educación de Lobsang. Se dice que el dinero de la venta de una vaca costeó la entrada en el internado.
El joven Lobsang Sangay, convertido en un brillante estudiante, ingresó en la universidad de Nueva Delhi. Allí, como muchos universitarios de la época, vivió su etapa más radical al unirse al extremista Congreso de Jóvenes Tibetanos, con el que participó en acciones reivindicativas de la independencia del Tíbet, por las calles de la capital india.
Sangay llegaría a Estados Unidos gracias a una beca de la universidad de Harvard, gracias a la cual lograría su doctorado en Derecho. En la prestigiosa universidad norteamericana cambiaría su perspectiva y abrazó las teorías políticas del Dalai Lama propugnando la autonomía real del Tíbet dentro de China.
La elección de Sangay supone un desafío a la política de Pekín que había tratado de que el sucesor del Dalai Lama fuera alguien nacido en China al atribuirse por ley la designación de los líderes religiosos. Y es que hasta ahora, el líder tibetano era la reencarnación del Lama. Ahora el Dalai ha renunciado al poder político en Sangay, a la espera de que designe a su reencarnación, que evidentemente no coincidirá con el jefe religioso que impondrán las autoridades chinas.